El Lavado Articular de Rodilla, una Terapia Intraarticular en el contexto de la Reumatología Intervencionista

Deben de quedar atrás aquellos tiempos de la Reumatología, donde sólo se trataba al paciente con Artrosis de Rodilla con analgésicos y antiinflamatorio, y a lo sumo alguna infiltración con glucocorticoides, a la espera de la intervención quirúrgica. Si bien la reumatología, ha experimentado un avance muy importante en el campo de las enfermedades autoinmunes, con la aparición de las Terapias Biológicas, no debemos despreciar una patología tan prevalente como la Artrosis de Rodilla. Es cierto que en este sentido se está investigando sobre nuevas dianas terapéuticas, nuevas moléculas, que puedan no sólo aliviar la sintomatología de la enfermedad, sino también frenar la evolución de la misma. En estos últimos años, se han podido identificar cuatro tipos o genotipos de Artrosis: la asociada al envejecimiento, la metabólico, el inflamatorio y el biomecánico. Si bien el uso de células madre o de Plasma Rico en Plaquetas intraarticular, ha demostrado en algunos estudios resultados alentadores, mi experiencia clínica, y algunos trabajos publicados hablan de la eficacia clínica de lavado articular en Artrosis de Rodilla. Desde mi práctica clínica, de más de veinte años realizándolos, puedo afirmar que los pacientes mejoran, y no debemos de dar de lado una técnica que podríamos considerar como una herramienta útil para las Unidades de Reumatología Intervencionista. A continuación describiré algunos aspectos sobre sus indicaciones, objetivos y la técnica.

¿En qué consiste?

     El lavado articular es una modalidad terapéutica que consiste en instilar suero fisiológico en el interior de la articulación de forma continua, mediante un sistema de dos vías –entrada y salida-, con el objeto de ejercer una distensión de la capsula articular, liberando las adherencias que puedan existir y el lavado en el interior de la articulación para arrastrar elementos formes, detritus, microcristales y citocinas que favorecen y promueven la inflamación y la destrucción de la articulación. Se trata de una técnica sencilla, indolora que permite, en muchas ocasiones, disminuir o incluso prescindir de los antiinflamatorios y analgésicos por periodos prolongados.

¿Qué objetivo persigue?

     Mejorar clínicamente a los pacientes con artrosis o artritis reumatoide, gotosa e infecciosa de rodilla, evitando el dolor y mejorándoles su movilidad.

¿Cómo se realiza?

     Colocado de forma adecuada en una camilla, se realiza limpieza de la piel con producto desinfectante (povidona yodada), se le administrara anestesia local en la cara externa e interna de la rodilla, al objeto de colocarle posteriormente unas agujas de calibre grueso por las que pase y se evacue el suero fisiológico. Se le harán pasar unos 3 litros de suero fisiológico frío, entre (4º-8º C) al interior de la articulación mediante un circuito de dos vías, por donde va saliendo el suero y arrastrando todo los elementos formes. Este procedimiento puede ser único o complementarse con la aplicación intrarticular de corticoides, ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP) al objeto de que se prolonguen los efectos del tratamiento. Se termina aplicándole un vendaje en la zona durante 24-36 horas

¿Cuáles son sus beneficios?

     Mejoría temporal de la sintomatología propia de la artrosis de rodilla: dolor, limitación e impotencia funcional

     Evitar la toma continuada de antinflamatorios y analgésicos en pacientes con patología digestiva o bien en aquellos que por sus múltiples dolencias se ven obligados a tomar una gran cantidad de comprimidos diariamente, todo lo cual mejorara el tratamiento de su enfermedad.

 

Manuel Romero Jurado

Doctor en Medicina y Cirugía

Especialista en Reumatología

Master en Valoración del Daño Corporal y Peritación Médica

Jefe de Servicio Reumatología del Hospital QuirónSalud Córdoba

 

 

 

 

 

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